martes, junio 06, 2006

El juramento del club de seguidores de los Gatos Samurai

...desde ahora amo a Youtube...
...puro recuerdo...pura nostalgia....
...he aquí "El juramento del club de seguidores de los Gatos Samurai"...

...hagan sonar sus cascabeles...


jueves, junio 01, 2006

What the bleep do we know: el optimismo científico


Existe en este vasto universo de creatividad fílmica un documental llamado What the bleep do we know (Que rayos sabemos) que habla de un montón de disparates alrededor de la realidad.

Por ejemplo: habla sobre la capacidad de procesamiento y retensión del cerebro, dice que tiene una capacidad limitada porque no alcanza a registrar todo lo que ocurre a su alrededor y entonces la realidad que conocemos es esa fracción del mundo que nuestro cerebro alcanza a percibir. En un ejemplo práctico mencionan que el ojo humano tiende a centrarse en un objeto o punto y no registra bien el entorno, algo que si se logra una camara fotográfica dado que, aunque el objeto enfocado se ubicará al centro, percibe completamente el ambiente circundante.

Conclusión de este parrafo: nuestra realidad no es tan real, está limitada a lo que capte el cerebro.

Y un puntitto que me llamó mucho la atención en este documental fue cuando metieron el tema de la depresión y según recuerdo explicaban algo así:

Sabemos que nuestro cerebro reacciona diferente a dferentes situaciones, que el cerebro puede aprender y acostumbrarse a algún evento y actuar en consecuencia (por ejemplo: si hace frío, tendemos a cruzar los brazos sobre el torax). Y el cerebro guarda este patron de comportamientos al hacer conexiones neuronales y de esta manera reaccionar más rápido y de forma automática. Se generan también una serie de sustancias químicas para realizar estas acciones y generar sensaciones.

Ahora bien, algo similar pasa cuando nos deprimimos. El cerebro manda un montón de sustancias "depresivas" para reaccionar a algún evento que es seguramente frustrante. Y digamos que este "evento frustrante" pasa seguido, entonces el cerebro crea conexiones y de ahí adelante se va a disparar la depresión automáticamente. Obviamente, nuestro cuerpo también reacciona pero finalmente se acostumbra a la situación.

Por eso caemos en círculos depresivos, por simple y vulgar costumbre.

¿Cómo salimos del círculo? Reconectando el cerebro.

Y no es necesaria la cirugía cerebral, de hecho, estas reconexiones se tienen que hacer de manera consciente por uno mismo. Es decir, controlar mi cerebro para que en lugar de seguir esta espiral depresiva vaya por un camino más alegre; que en lugar de reaccionar negativamente se acostumbre a actuar de forma serena. Y no basta hacerlo una sola vez, porque un camino neuronal se consolida al recorrerlo muchas veces.

He aquí el gran misterio del optimismo.



P.D. No sé si me expliqué bien...creo que es demasiado profundo para poderlo explicar...pero vean el documental ahí si se entiende

domingo, mayo 28, 2006

Filosofando sobre lox X-Men


Pues como ya me fuí a ver X-Men 3 y acababa de ver X-Men 2 en la tele hace una semana, me acordé de esta afición que le tenía a la serie. Tiene personajes muy profundos e interesantes, y van cargando sus traumas junto con sus poderes. Y estas últimas películas explotaron mucho el esquema de los antihéroes, es decir, gente con defectos y e incluso rechazados; pero para el espectador se vuelven mucho más humanos y llegamos a sentirnos identificados.

Pues yo si me sentí identificado en varias ocasiones. Por ejemplo, hay una escena en X-Men 2 en la que Bobby (Iceman) llega a la casa de sus padres con otros mutantes porque estaban escapando; sus papás no sabían que él era mutante, solo sabían que su escuela era de educación especial pero no conocían de sus poderes, entonces decide explicarles bajo la extraña frase de "papá...mamá... soy mutante". Inmediatamene vino a mi mente la analogía de esa escena de cuando yo les dije a mis papás que era mutante...no...que era gay. :P

Luego en la película X-Men 3 hay otra escena en la que sale el mutante Ángel cuando era niño y le empezaban a salir las alas; el niño estaba encerrado en el baño con un montón de cuchillos intentando cortarse las alas que empezaban a crecer en su espalda. Su padre llegó al baño preguntando que hacía, y forzó la puerta al ver que su hijo llevaba una hora encerrado y no quería abrir.

Cuando el padre abrió la puerta vió un montón de plumas tiradas y a través del espejo vió la espalda sangrante del niño con las nacientes alas; en ese instante el niño empezó a llorar con un sentimiento que me pareció de desesperación, miedo y vergüenza, mientras el padre solo atinó a decir "...¡no!no es posible, tú no..." con tristeza.

Con está última escena no pude evitar llorar.

Entonces de alguna forma me sentí identificado porque ellos sufren un rechazo solo por ser diferentes, porque su condición es considerada una enfermedad. Cada quien verá algo diferente en la película, yo ví esto... además esta bien chida la película...larga vida a los X-Men...